Después de la caida el pasado sábado debido a las calas, el sillín de mi bicicleta pasó a mejor vida (o peor según la perspectiva del sillín), lo que me abocó a buscar uno nuevo para reemplazarlo...
Para aquellos que no os habeis visto forzados a comprar un sillín nuevo y que os planteais hacerlo os contaré que es casi tan complicado como comprar la bicileta entera...
El sillín es el responsable de la ergonomía en la bicicleta. La incorrecta posición en la bicicleta es la principal causa de molestias, ineficiencia del pedaleo y agotamiento.
Debido a la geometría de las biciletas, y en particular las MTB, todo nuestro peso reposa sobre el sillín, y este se apoya en nuestra zona perineal. Irónicamente un excesivo acolchado en el sillín puede aplicar presión a los nervios y a las arterias sensibles en el área perineal a parte de crear fricciones que lo hagan incómodo. Por otra parte un acolchado excesivo también hace que el sillín sea menos eficiente para el pedaleo por afectar al equilibrio sobre el mismo. La suavidad del material, la firmeza de la superficie, el contorno de la forma son las claves de un sillín que no cause trastornos perineales.
Otro aspecto a tener en cuenta es la capacidad de absorción de golpes, sobre todo en las MTB rígidas que sólo cuentan (en el mejor de los casos) con amortiguación en la horquilla delantera. Antiguamente los sillines contaban con muelles de amortiguación, si embargo para MTB hoy en día la mejor opción es quizás la de los elastómeros, ya que a diferencia de los muelles, el sillín es mas firme, no se mueve tanto al pedalear y después de superar un bache solo rebota tres veces, en cambio los muelles lo hacen hasta cinco veces.
Por otro lado, y con el objetivo de reducir el impacto en la zona perineal,han salido al mercado los sillines con agujero. Estudios reciente señalan que no son del todo aconsejables los sillines on aguejero, dado que reparten peor el peso entre toda la superficie del sillín y, si bien es verdad, reducen la presión directa en la zona perineal, la incrementan (por un peor reparto) en el resto de zonas lo que impide una correcta circulación sanguinea.
A todo esto yo añadiría, el gran problema de un sillín es como el de los melones, hasta que no los pruebas no sabes cual te gusta más. Y probarlos no significa sentarse sobre ellos unos segundos, sino salir de ruta, realizar descenso, vamos usarlo con la misma intensidad con la que usarías el sillín definitivo.
Personalmente he adquirido uno de Selle Italia XC transam con agujero y polímeros. Espero probarlo éste fin de semana, con lo que el próximo lunes podremos comprobar como ha ido la experiencia....
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