Allá por el siglo IV antes de la era actual, Sun Tzu, un famoso estratega militar chino escribió "El arte de la guerra", una colección de citas orientadas a la preparación estratégica del combate.
Pero este es un blog acerca de la cultura del esfuerzo que intenta reflejar como el trabajo, el tesón y la constancia nos puede aproximar a la excelencia, o como dice nuestro Baltasar, a formar el Carácter y la Inteligencia necesaria para alcanzarla, y exprésamente lo menciona en su quinta cita: "5 Estar en el cúlmen de la perfección: No se nace hecho. Cada día uno se va perfeccionando en lo personal y en lo laboral, hasta llegar al punto más alto, a la plenitud de cualidades, a la eminencia.".
En 2013 la situación actual del comercio se asemeja a un combate, y esto ha dado pie a que este libro se esté reeditando bajo los nombres del "El arte de la guerra y el marketing estratégico", y esto es así porque Sun Tzu nos deleitó con sentencias como "Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla" o, en un tono mucho más estratégico "En líneas generales, dirigir a muchas personas es como dirigir a unas pocas. Todo se basa en la organización.".
Pero nosotros, los españoles, también tenemos a nuestro Sun Tzu particular, de nombre Baltasar Gracián, escribió en 1.647 el tratado llamado "El arte de la prudencia" y no por evocar la prudencia resulta menos estratégico en sus recomendaciones, entre las que podemos encontrar: "2 Carácter e inteligencia: ... No basta ser inteligente, se precisa la predisposición del carácter..." o, adelantándose a la necesidad de diferenciarse, de innovar y de sorprender a los clientes nos recomendaba "3 Manejar los asuntos con expectación. Los aciertos adquieren valor por la admiración que provoca la novedad. Jugar a juego descubierto ni gusta ni es útil."
Pero este es un blog acerca de la cultura del esfuerzo que intenta reflejar como el trabajo, el tesón y la constancia nos puede aproximar a la excelencia, o como dice nuestro Baltasar, a formar el Carácter y la Inteligencia necesaria para alcanzarla, y exprésamente lo menciona en su quinta cita: "5 Estar en el cúlmen de la perfección: No se nace hecho. Cada día uno se va perfeccionando en lo personal y en lo laboral, hasta llegar al punto más alto, a la plenitud de cualidades, a la eminencia.".
Sirva ésta última cita por hoy para animar a todos los que acaban de acceder al deporte y ven superada día a día sus propias metas, a mi hija que practica atletismo en el Valencia Terra i Mar que cada día me cuenta como araña unas décimas a su propia marca en los 400metros y a todos lo que han decidido conocerse a si mismos, entrenar inteligentemente y de manera constante, sorprendiendo en las competiciones y exigiendose siempre un poquito más, cada vez que alcanzan su propia meta, porque están aunando el arte de la guerra con el de la prudencia, y ésto sólo puede conducirles a la victoria.


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